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Verdú, Lleida

Dónde pernoctar en Verdú

Parking para autocaravanas sin servicios. Junto a las pisicinas municipales y una zona recreativa verde.

Calle J, s/n
Pernocta gratuita
Capacidad para 5 vehículos
Estancia máxima de 2 días

Servicios

Piscina
Pet friendly
Zona Picnic
Área de pernocta en Verdú

Qué hacer en Verdú

null en Verdú

Ruta por el Camino Ignaciano

Deportes y Aventura
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Visita el Castillo

Cultura
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Visita el Núcleo Antiguo

Cultura
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Visita la Iglesia Parroquial de Santa María

Cultura
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Visita el Museo de Arqueología

Cultura

El pueblo de Verdú

El término municipal de Verdú tiene una extensión de 35,17 Km2, al sur de la comarca del Urgell, limita con los términos municipales de Tàrrega, Vilagrassa, al norte, Grañena, Montornès de Segarra, al este Guimerà , Ciutadilla, Nalec, Sant Martí de Riucorb al sur y Preixana al oeste. Tiene una población de 920 habitantes. Verdú está situado a una distancia de cinco kilómetros de Tàrrega, capital del Urgell, a 22 kilómetros de Cervera, capital de la Segarra, 53 de Lleida y 115 de Barcelona. En Verdú encontramos un paisaje rural caracterizado por los cultivos de secano tradicionales, como la cebada, el trigo, vid, olivo y algunos campos de pistatxers, que se riegan con el agua proveniente del Canal Segarra-Garrigues. El paisaje destaca por relieves suaves que sólo se rompen por pequeñas colinas como Los Estinclells. El Castillo es el edificio más emblemático en torno al cual se desarrolló la ciudad, a partir del s. XII, y que a la vez se edificó rodeando la torre, de 25 metros de altura, hoy en medio del patio de armas. El pueblo es importante por su producción de vino de gran calidad. Actualmente, hay cinco bodegas que elaboran un buen producto, avalado por la DO Costers del Segre, subzona de la Vall del Corb. El primer fin de semana de octubre se celebra la Fiesta de la Vendimia y el Vino. Verdú también es muy conocido por su cerámica negra, tiene la distinción de Zona de Interés Artesanal. De hecho es una tradición que viene de lejos, cuando en el siglo XIV- XV encontramos dos hornos cerámicos dentro del recinto de las murallas. La pieza que más ha dado a conocer la villa ha sido el sillón o cántaro negro, que se utilizaba para ver agua fresca cuando aún no existían las neveras. Hoy en día los artesanos siguen trabajando el barro pero con una finalidad diferente, ahora es básicamente decorativa. En las calles de Verdú hay un buen puñado de murales cerámicos.

Descubre Verdú

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